..

Si notais que llevo mucho tiempo sin escribir, posiblemente me esté pasando la mismo que le ocurrió a García Birlán.
"El deber me ordena que os dedique esta crónica y la pluma se niega a escribirla. Se amontonan las notas en mi imaginación y la péñola no sabe darles forma. Esfuerzo el pensamiento, concibo ideas, bullen las palabras en la mente y aun permanecen blancas las cuartillas."

.

¿Un cateto escribio esto?:

Esta cárcel que, durante varios meses, le dio ocasión de un trato prolongado con el mundo variopinto del hampa, verdadera sociedad paralela con su jerarquía, sus reglas y su jerga, parece ser, con mayor probabilidad que la de Castro del Río , la misma donde se engendró el Quijote, si hemos de creer lo que nos dice su autor en el prólogo a la Primera parte: una cárcel «donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación», y en la cual bien pudo ver surgir, al menos, la idea primera del libro que ocho años más tarde le valdría una tardía consagración.

Cervantes en su vivir .

Jean Canavaggio

jueves, 26 de diciembre de 2013

Juan de Rivas.



   Con uno de los "grandes" personajes olvidados de la historia castreña debemos utilizar el mismo adjetivo; pero con forma apocopada para calificarlo como "gran" militar, quizás el mejor militar de todos los tiempos de esta localidad. Se le reconoció por su valor, esfuerzo, modestia y destreza en la milicia.

    Destacó en una época llamada el siglo de Oro de la literatura pero que podríamos perfectamente ampliar a la expansión territorial; que alcanzaba su máxima superficie, y al ejército, que en esos momentos se encontraba en su fénix. El mejor ejercito de todo los tiempos en España y unos de los mejores del Mundo fueron" Los Tercios Españoles".

    <<¡Santiago y cierra España!>> Son las últimas palabras que escuchaban los enemigos de España antes de morir masacrado por lo que fue la mejor infantería de Europa durante 150 años; considerada por algunos historiadores como los descendientes de las legiones Romanas.

    Sus éxitos se basaban en una perfecta conjugación de las diferentes unidades de la época, formadas con veteranos, soldados fiables y mandados por buenos oficiales, hombres de honor leales al Rey, unido a su fervorosa fe católica propiciaba que no fuesen simples mercenarios. La Pica y el Arcabuz fueron sus herramientas para aplastar brutalmente a sus enemigos.

     Juan de Rivas era un joven gentil, elegante, con garbo, hijo de Diego de Rivas y Doña Isabel de Valenzuela naturales de Castro del Río. Posiblemente por un lio de faldas; nos dice Fray Félix Girón(carmelita del convento del Carmen de Castro del Río) "por un despecho domestico" se vio obligado a abandonar el pueblo.

     Probó suerte sirviendo al rey en la guerra provocada por los tumultos belgas, la llamada "Guerra de los 80 años". En sus primeras intervenciones se hizo lugar en la Milicia llegando a obtener importantes cargos como Maestre de Campo del Consejo de Guerra en los Estados de Flandes (1595-1616) y, Gobernador y Capitán General de la Villa y ciudad de Cambray.

    Destaco de manera asombrosa en la expedición de Ostende.


    Decía el Capitán Alatriste al Conde de Olivares:- Es el fin del mundo, Excelencia. Cuando Dios nuestro señor creo Flandes lo dotó con un Sol negro. Es un Hereje, que ni calienta ni seca la lluvia que te moja los huesos para siempre. Es una tierra extraña, poblada de gente extraña que nos teme y que nos odia, y que jamás nos dará tregua, quita más que el sueño Excelencia. Flandes es el Infierno.

    En tiempos de Juan de Rivas el imperio gozaba de su máximo esplendor territorial y mantenerlos controlado era de vital importancia.

     Con el inicio de la guerra Ostende toma importancia como el único bastión holandés y como puerto de guerra. Era la única posesión de la república holandesa en Flandes y su captura era una cuestión estratégica para los ejércitos del imperio español. A diferencia de otras plazas de los países bajos esta ciudad nunca estuvo en manos española.

     Pero la ciudad estaba fuertemente amurallada , rodeada de numerosos fosos inundables y separada de tierra firme gracias a una defensa natural de tierras arenosas y pantanosas, además contaba con numerosos canales dotados de exclusas que les permitían la entrada de barcos de apoyo , por el norte daba al mar y utilizaban la pleamar para el desembarco de material. Asi que aunque sitiada, jamás se logro que estuviera incomunicada.

    El sitio de Ostende podemos calificarlos de una guerra dentro de otra guerra. Acaparó todas las energías de ambos bandos, está considerada como la campaña militar más larga de la Guerra de los Ochentas Años, y uno de los asedios más largos y cruentos de la historia mundial. Murieron 100.000 personas (de 55.000 a 60.000 Españoles) y duró algo más de tres años..

    Esta campaña tuvo una repercusión internacional. Todo el mundo tenía puesto los ojos. Se puso en marcha toda la ingeniería bélica del momento y se experimentaron otras. Rrecibió numerosos sobrenombres: Escuela militar de Europa, Universidad de la Guerra, Nueva Troya o Gran Carnaval de la Muerte.

     En julio de 1601 el Archiduque Alberto de Austria junto a unos 20.000españoles comienza el sitio. Unas 50 pieza de artillería y numerosas maquinas de batir pelotas de piedra comienza a presionar la ciudad hasta el punto que el aire era un puro estruendo. No descansaba la artillería.

    A primeros de 1602 con ganas de llegar a las manos y con la mayoría de los edificios de la ciudad afectados y tras un intento de cegar los fosos, los españoles aprovecharon la marea baja para atacar la ciudad, que se defendió con energía abriendo las esclusas de los fosos y ahogando a muchos españoles entre ellos muchos capitanes. Juan de Riva estuvo en los mayores riegos pero no peligró su vida.

    Pretendieron muchos que el archiduque levantara el sitio por la imposibilidad de tomar la plaza. Empeñado en ganar el lugar para España idearon la construcción de fuertes flotantes dotados de maquinaria de guerra para evitar que las subidas, bajadas y corrientes del mar las destruyera.

    El Archiduque atendía la batalla desde Gante; donde encontraba financiación y apoyos, dejando en su lugar "como dueño del ejército y con sumo imperio y Gobierno al Capitán Juan de Rivas".

     El 20 de Agosto lanzan una inmensa plataforma de madera dirigida por el castreño y es atacada con bolas de fuego, de las que 135 hacen blanco, lo que provoca un incendio que avivado por el viento tardan tres día y tres noches en sofocar bajo la dificultad de estar bajo el fuego enemigo. Gracias al tesón de los de Rivas a los pocos días estaba de nuevo reparada. No dejando de molestar a los sitiados

    Habían llegado al campamento de Juan de Rivas dos grandes de España Don Pedro Girón Duque de Osuna y Don Juan de Medicis. Este último trató de convencer a Juan de Rivas de cómo debía tomar la plaza, aunque este no le hizo caso no evitó que el archiduque amonestara a Rivas por tomarlo en cuenta.

     Viendo el archiduque que no se realizan avances y tras recibir nuevos apoyos da el mando al noble genovés Ambrosio de Spinola. El 8 de octubre de 1603 comienza Spinola a apretar a los sitiados, tras pactar la rendición los españoles entran en la plaza el 2 de septiembre 1604. Quedando el castreño Juan de Rivas como gobernador de Cambray hasta su muerte el 17 de febrero de 1616.

    Las hazañas de Don Juan de Rivas según el Carmelita Juan Félix Girón las conocemos gracias al capitán, Don Francisco de La Torre, que estuvo siempre a su lado

miércoles, 9 de octubre de 2013

El Condado de La Estrella(I)


Portada de la Capilla de los Condes de la Estrella en la parroquia de la Asunción de Castro del Río
 
El Condado de la Estrella.

Muchas fueron las conversaciones sobre historia local que mantuve con José  Villalba Rodríguez. No sabría decir el número exacto, pero una de la temática más repetida versaba sobre el Conde de la Estrella. Debo de reconocer que no era mi tema preferido; y es quizás por eso por lo que mi mente no actuó como una  esponja, y de éstas  tan solo me quedó un vago recuerdo.

 A Pepe le gustaba, bastante,  presumir sobre sus conocimientos del condado, de ser el descendiente más directo que existía vivo en ese tiempo y de los documentos que iba agregando a su colección; sobre el condado de la Estrella. La mayoría los agenciaba en ferias y mercadillos de libros de ocasión y antiguos, para ello se desplazaba muy a menudo a la capital del reino.

Pásate por mi casa que he comprado un documento sobre un pleito, de una partida de nacimiento o cualquier otro donde figuraba el Conde de la Estrella.  En las charlas mantenidas con él tenía que actuar con el método del serrucho” para que saliera información a modo de pequeñas notas de temas que me interesaban tenía que escuchar sus historias”; una vez iba en su dirección otra a la mía. Rara vez acudí a su citas salvo que los papeles o el libro para enseñarme o prestadme fuese de los romanos o de numismática; de esos tenía algunos, pocos, pero no había por entonces quién tuviera mejor biblioteca accesible para mí.

No me cansé nunca de advertirle a Pepe que escribiera lo que me contaba, que si no se perdería.  No creo que me hiciera caso y hoy en día ninguno de los que mantuvimos tertulias con el sabemos del paradero de su legajo. –nos imaginamos  que está en manos de su familia, pero tampoco en que parte, si en la de él o en  la de ella,  pues Pepe Villalba y doña Pepita no tuvieron descendencia.

Asi  que todo lo voy a escribir sobre el condado de la Estrella son apuntes que ido recogiendo durante años, poco me quedó de sus historietas, en parte porque salvo documentos administrativos o alguna gesta militar de última hora, poco más podía contar.

En los 179 años que duro oficialmente el condado de la Estrella existieron  cinco condes y cohabitaron en el tiempo con cinco reinados (sin contar a  José Bonaparte); los tres primeros no mantienen relación alguna con la villa del Guadajoz, a estos tres primeros le voy a dedicar esta primera y breve crónica, dejando los dos últimos para otras publicaciones.

El condado de la Estrella se crea en el año 1700 cuando Felipe V hace merced del título de conde y vizconde de la Estrella a Don Tomas Jiménez Pantoja, se hizo efectivo al año siguiente tras el pago de los impuestos pertinentes.

“Tomas Ximenex Pantoja nació en 1642. Hijo de D. Tomas Ximenez, natural de Burgos, y de Dña,. Ana María Alfonso y Pantoja natural de Pinto.”

Ocupó  diversos cargos administrativos. Estos le valieron para acercarse a la corona, consiguiendo varios privilegios y la confianza del monarca. Cabe de destacar un dictamen que presento a Felipe V  sobre la incorporación e integración de los reinos de Aragón  y Valencia en la corte de castilla, que agradó bastante al monarca.

Caso con Doña Mariana de Cuellar Losada hija del caballero de la orden de Santiago  D. Antonio de Cuellar.

Por decreto de S.M. del 3 de Abril de 1682 viste el hábito del Orden Santiago.

Tuvo diferentes cargos importantes entre ellos la fiscalías de Millones, Justicia y Gobierno del consejo de Hacienda, Fiscal y Consejero en el Supremo de Indias, estuvo a cargo del Juzgado de Expropiaciones a los Traidores, fue  juez conservador del Servicio de Montazgo y Ministro de Castilla.

Tuvo un importante conflicto; ocasionado por el poco entendimiento económico,  con el secretario de Guerra, Canales. Hombre poderoso con mucha influencia  consiguió destituir al conde de la Estrella de gobernador del consejo de Hacienda.  Estas situaciones condenaban al ostracismo  al destituido, pero no fue el caso de Tomas Jiménez que varios años después ocupaba otro importante cargo.

Murió en 1712. Esta enterrado en la capilla del Santo Cristo de Burgos en la Parroquia de San Nicolás. Ese mismo año había testado a favor de su muje. No tuvieron descendencia.  A la muerte de la condesa en 1727; enterrada en el convento de San Gil, el titulo y los bienes pasó al sobrino de doña Mariana, D. Luis de Cuellar.

 

  Don Luis Francisco de Cuellar y Losada.(1681-1753) II Conde de la Estrella nació el 11 de Marzo de 1681, recibió el bautismo el 22 del mismo en la parroquia de San Martin de la villa, “siendo su padrino D. Joseph Fernández de Velasco, Márquez de Jodar; después condestable de Castilla y Duque de Frías”. Casó con Doña Mariana Cetina, natural de Madrid.

 Era hijo de D. Antonio de Cuellar y Losada, caballero del orden de Santiago, secretario del Rey y Teniente de mayordomo mayor, natural de Madrid y de Dña. Polonia Valdes Tobary Ocon.

El 22 de octubre de 1728 cuenta del fallecimiento de Don Tomas-con el testimonio del testamento de Dña. Mariana Cuellar realizado el  27 Julio 1719 en su favor. Tras el pago de impuestos, D. Luis de Cuellar  se hace con el condado el 27 septiembre 1728

 

Estudio en el colegio Mayor de Arzobispo de la universidad de Salamanca (Colegio Viejo de San Bartolomé).

Al igual que su predecesor ocupó cargos administrativos  durante 47 años; algunos de importancia. Fue Fiscal de la sala de Alcaldes de Corte; cuya plaza ejercía en  1726 cuando en el 25 de mayo ejecutó la prisión del Duque de Riperda,  ministro del consejo de la Santa Cruzada y de Castilla, asesor al de Guerra y consejero de  él y de otras varias comisiones. Fue caballero de la orden de Santiago.

Realizó testamento el 10 de junio de 1746, falleció en la parroquia de Santiago de Madrid el 15 de marzo de 1753 y se enterró en la de San Juan. Tres años más tarde muere su mujer.

Posiblemente; en octubre de de 1756, diez meses después de la muerte de Dña. Mariana Cetina, su hijo mayor  Don Pedro de Cuellar y Cetina se hace con el título.

Es este el personaje menos conocido o del cual encontramos menos información.

Natural de Pinto, nació el 21 de Diciembre de 1737. A la vez que sus ascendientes  fue caballero de la Orden de Santiago. Casó con Ana Beladiez(Valadier)  Torresy Ortega, natural de Atienza (Guadalajara).

Murió el 22 de Agosto de 1782, su esposa el 7 de abril de 1765.

Podemos imaginar que con Carlos III  se va perdiendo la influencia del condado en la monarquía; pero gozaban de buena fama por los buenos resultados obtenidos en la administración del Estado y en la casa Real, y vemos como en reinados posteriores se vuelve a estrechar los lazos del Condado de la Estrella y la monarquía.

 Al tercer conde de la estrella lo encontramos  en 1871 lejos de la corona pero aun manteniendo un cargo relevante, Corregidor en Ronda.

En el próximo número  abordaremos la llegada del Condado de la Estrella a Castro del Rio al casarse el cuarto Conde Antolin de Cuellar Beladiez con la castreña Mariana Luque Repiso y Santa Marta.

Diego L. Urbano Mármol.

viernes, 13 de septiembre de 2013

PARANOIAS Y PIEDRAS VIEJAS.


PARANOIAS Y PIEDRAS VIEJAS.
 

Dicen  unos que una tal Cristóbal descubrió América; otros  que  los vikingo o los chinos; incluso hay quien  sugiere que descubrió el nuevo continente; a favor del reino de España, con unos viejos mapas templarios. Lo que es cierto; sin duda alguna, es que este personaje se coló en América. De ahí me imagino el sobrenombre.

 Ganó extensos territorios y riquezas para la corona Española. El la fama de “Descubridor”.

Años después varias grupos de nativos; al oeste de este territorio, incapaces de vivir colonizados en reservas, colaboraban como guías de otros conquistadores para descubrir lo ya descubierto;, por entonces  no se buscaba la gloria personal  de descubridor,  sino la propiedad de nuevas tierras.

Últimamente; al igual que aquellos pieles rojas que se resistieron a la muerte de sus costumbres y de su hábitat, y de los espíritus de sus antepasado vagan por los caminos  tras la profanación de sus lugares mágicos, lo mismo que el viejo guerrero busca una señal, una marca una huella en la tierra  que  lleve al conquistador  a su cometido. Así ando yo por los caminos de la ciudad, buscando indicios en las piedras viejas que casualmente me lleve a un descubrimiento “causal”.

Cientos de investigadores han muerto sin saber que sus aportaciones  sirvieron  de base a importantes descubrimientos o en si mismo esto lo eran. El investigador pasional no busca la gloria, no busca una profesión con esto, no buscan; como piensan algunos, descubrir para poseer. Resaltar que el alquimista  no haría ascos a recoger frutos de la piedra filosofal; puesto a descubrir la fórmula, pienso,  sería “un pego” hacerla pública, sobre todo por los efectos negativos que acarrearía   la devaluación del oro.

Fig.(1)

 

Hace unos años  redescubrí mimetizada en el empedrado de la primera planta del edificio del Pósito una pequeña loza de piedra tumbada  junto a la pared. En la cara que miraba hacia arriba observé que la piedra estaba trabajada. Encontré  unas series de petroglifos que me resultaban imposibles de interpretar.

Indagué  en el  personal del Ayuntamiento por si alguno podría facilitarme alguna información sobre ella, siendo el resultado negativo. Alguien me comentó que había escuchado una vez decir que podría ser una losa con motivos musulmanes, pero nada de la procedencia, ni el  tiempo que llevaba en las dependencias municipales.

Los  grafitos en las rocas  se producen desde el neolítico y  muestran a base de signos diversos temas de la sociedad: Ceremonias Religiosas, marcar el territorio, plegarias a los dioses o a las constelaciones para la buena caza, cosechas o fertilidad femenina y son la antesala de la escritura. Las conjeturas sobre el significado de estos símbolos son muy amplias, ya que no es una ciencia exacta.

“Si el descubridor  casual de la piedra roseta no hubiera tenido cierta sensibilidad por la antigüedades, y la hubiera utilizado de parapeto en la trinchera,  hoy posiblemente estaríamos en la antípodas  de la epigrafía.”

Desde un principio descarté su origen islámico pues no encontré ningún símbolo con parecido razonable de este periodo. Esto me delimitaba el periodo a buscar, descartando  culturas con alfabetos bien conocidos. Desde entonces me limite a encontrar coincidencias  en alfabetos prerromanos. Fig.(2)


Ha pasado un par de años desde que pedí ayuda en un portal  monográfico de arqueólogos e historiadores y aun no he recibido respuesta. Recuerdo los tiempos cuando estos mismos recorrían  la campiña buscando algún vestigio o artefacto  para  trabajar  en ellos o documentarse. Hoy en día existen tantas piezas arqueológicas en los almacenes que podrían estar muchos años estudiándolas y publicando sin tener que hacer  excavación alguna. Puede ser, que la pieza en concreto no tenga la importancia que yo imagino, pero para mí, tan solo con ser castreña  ya tiene bastante valor.

No debo de obviar que hace un mes envié una foto a un amigo. Me respondió que no era su especialidad y  se comprometió a reenviarla a un colega, ya me dirá.

No me corresponde por lo tanto a mí hacer ninguna reflexión científica al respecto, pero es inevitable; que  hasta que tengamos alguna puntualización de algún especialista, mi imaginación brote en forma de notas. Aunque el resultado sea  baladí.

El artefacto lo encontramos fuera de contexto arqueológico lo que dificulta que podamos situarnos en periodo alguno con la ayuda de  otros restos (cerámicas, utensilios, etc). Claramente el periodo a estudiar es el prerromano.  Encuentro  alguna similitud en algún símbolo o letra con otras del alfabeto ibérico pero en  el conjunto nos alejamos de este, ya que en esta época  encontramos palabras completas con ninguna  similitud a estas.

En las descripciones antiguas; aunque aun se siguen utilizando sin veracidad alguna; sobre la historia de la fundación de Castro del Rio, se cuenta que fue fundada por los Fenicios, o por los Cartagineses. Si  es verdad,  que hallazgos casuales de monedas  de Cartago hace pensar que al menos circularon por estos territorios., pero jamás he escuchado nada de vestigios fenicios.


 

Esto de los Fenicios viene al hilo de la piedra que traemos en conversación. Tras varios meses de idas y venidas buscando alguna señal que me llevara a datar esta piedra he llegado a una conclusión.

Creo que se trata de una estela funeraria. Posiblemente el grabado represente una señal que marcara; con una mezcla de símbolos y letras (Fig.2001y2002), el lugar de enterramiento de una persona, normalmente de la élite local o algún pasaje de las vivencias de esa persona a modo de recordatorio. Por la similitud de algunos signos con otros encontrados en estelas fenicias (fig.3), podríamos estar hablando de un lenguaje  prototartésico. La cultura tartesia es fruto de la aculturación de  algunos grupos indígenas por parte de los fenicios instalado en el litoral andaluz.




 Los fenicios no construyeron asentamientos de importancia  en el interior del valle del Guadalquivir pero si se establecieron individuos cerca de núcleos  tartesios  en busca de productos  agrícolas, a cambio recibían productos elaborados, aceites, perfumes etc.  

Esto grupos de fenicios formaban parte de las clases más altas y se encargaban del comercio y de pequeños talleres. Asi que no podemos entender a los fenicios sin los tartesios o al revés.

 La estela ibérica del guerrero Tartesio de Gamarrillas; al lado de Ategua y otros restos encontrados en poblados de nuestro entorno, nos hace suponer un núcleo ibérico importante en el valle del Guadajoz. En el mismo casco urbano de esta población; en la zona de la villa, se ha documentado una importante población de la época del Bronce Pleno.

Alrededor de Tartesios   existe un halo mágico fomentado por fantásticas leyendas; muchas de ellas creadas en estos últimos años, sobre sus riquezas, su situación o los adelantos que consiguieron en esa época , su relación con la Atlántida, Etc..

 

Tartesios está de moda, todo el mundo quiere tener hoy en día un trozo de la  mítica civilización y nosotros posiblemente lo tengamos ya.

Diego L. Urbano Mármol.

miércoles, 19 de junio de 2013

Voces en mi cabeza.

Mi amigo Picholas afilador de postín.

 
    En el artículo que presento en este número no vengo hablaros de ningún caso clínico de salud mental a estudiar, sino un recordatorio de las voces que tengo grabadas en mi memoria desde mi niñez.
     Los de mi generación hemos asistido al declive y desaparición de los vendedores ambulantes, al menos en el formato que vamos tratar; cabe recordar formulas de ventas modernas con alarmas sonoras, ventas a domicilio o venta en zonas costeras por parte de inmigrantes; muchas veces manipulados por grupos organizados, de material de bazar, cd piratas y artículos proveniente de oriente.
    El asentamiento de numerosos gremios, el abandono por desuso de ciertas actividades y una legislación cada vez más vigilante con el comercio han dado al traste con los pregoneros callejeros.       Estos voceadores de su actividad, de arreglos, compra-venta en incluso cambios, solían ser personas que se desplazaban de otras localidades, aunque también los había locales, realizaban un comercio nómada en diferentes estaciones del año, llegándose a familiarizar voz, tono y la entonación con el producto a tratar y con la faena a realizar en ese periodo.
     El silencio de las calles; de por entonces, propiciaba la expansión de los anuncios aunque el pregonero no gozara de una voz privilegiada.
     Desde sus inicios el anunciante a través de sus pregones era capaz de trasmitir al público alguna oferta o alguna novedad. Este tipo de anuncio hecho de viva voz con el tiempo empezó incluir un acompañamiento o deje musical. Desde la época romana se conocen las peripecias de los pregoneros, los “Strilloni” comunicaban información y publicidad comercial.
    El carácter andaluz aportaba a este canto llano bastante fuerza y cierta gracia. Según el poeta Salvador Guillen ""el pregón, aunque sencillo, breve, evanescente casi es un arte que tiene forzosamente que gustar a todos porque su misión de reclamo así lo exige"". Estos pregones fueron utilizados por cantaores de renombre: Vallejo, Manolo Caracol, Pepe Pinto, El Lebrijano y otros, con mayor o menor fortuna para introducirlos como letra en sus cantes y fueron el inicio de estilos flamencos de importancia como es el caso –sostienen algunos teóricos- del cante por Jaberas en Málaga.
    Recuerdo el mercado de abastos de nuestro pueblo sito en la cuesta de Los Mesones, cuando recientemente reformado se encontraba en pleno apogeo; dividido en dos plantas, con las frutas y verduras en la parte superior y la carne y el pescado en la inferior, entre el ruido que producía el bullicio resaltaban la voz de los vendedores de los puestos reclamando la atención del personal. Numerosos ayuntamientos se vieron en la obligación de regular estas prácticas tan ruidosas porque bastantes veces terminaban en bronca.
    No voy a seguir un orden, por no recordar el momento del año en que aparecían estos comerciantes, así que voy escribiendo según me vaya viniendo a la memoria. Sin duda por lógica es fácil asociar algunos productos como la cal, en tiempo de cuaresma.
     Eso pasaba con el vendedor que anunciaba ¡A la brasa y al picón!,¡ Brasa y picón!., que cuanto más bajas eran las temperaturas más vendían.
    Una voz más aguda femenina gritaba: ¿Hay algo que arreglar? o algo parecido a esto:¨!Iranna caluré, se arreglan ollas, peroles y paraguas viejos¡.
      Al mismo tiempo, creo recordar, que la misma persona anunciaba la ¡Cal de piedra! o el mantillo ¡Tierra negra!". En cada lado del serón del borrico portaba el diferente material o es posible que alternara las visitas con cada tipo de mercancía.
    Un camión cargado de grandes jaulones de barrotes de madera no dejaba de dar vueltas por la población hasta deshacerse de sus moradores. Gritando: ¡Pollos!, ¡pollos de las patas godas!, ¡ Gallinas!, ¡gallinas ponedoras!, ¡pavos!, ¡pavos gigantes!, ¡pavos que llegan a pesar 25 kilos!.
    El sonido del chiflo del afilador de grave a agudo y viceversa al inicio y al final de esta frase: "¡se afilan los cuchillos, las tijeras y las navajas! ¡María!. "
    ¡Se compra el oro y la plata vieja!" o el que gritaba "¡se compra la lana vieja!”, alguna rentabilidad encontrarían en “lo viejo”.
     Con ganas me quedaba de hacer trato cuando escuchaba "¡Al cambio cruo!" Mi madre rara vez accedía a nuestras pretensiones de lo que a priori resultaba ser un negocio seguro. El cambio de una medida de garbanzos crudos por otra igual de tostados.
    No escuché la cancioncilla del "tío las piñas", pero si sabía que había estado por el pueblo, recuerdo a mi abuelo encender una candela en el patio del fondo y echar las piñas para sacarles los piñones, estaban riquísimos. Hace un tiempo Luis de Córdoba hacia una versión de este pregón, se titulaba “Uni, doli, treli” :
                                     Niños y niñas, llorar por piñas
                                      tirarse al suelo, romper el babero,
                                      que vuestras madres os den el dinero.
                                      Niñas las piñas, con su cabito,
                                     para los niños que son chiquitos.
              
                                             http://youtu.be/YTlNPteQTG4

    No me alcanza la memoria, aunque por oídas se que pasaban cada cierto tiempo los que ponía lañas a los lebrillos y a las tinajas, el que compraba la ropa vieja o los que vendían escobas de zaína y escobones de varetas.
     Algun falso vendedor por la madrugada anunciaba cada vez que volvía a su casa un poco piripi bollos y pan calientes.
    Ya, antes que yo, Luis Cernuda ordenaba estos recuerdos, situando los pregones en diferentes meses e incluso horas del día en los años veinte del siglo pasado ""Era el primer pregón la voz, la voz pura; el segundo el canto, la melodía; el tercero el recuerdo y el eco, la voz y la melodía ya desvanecidas."".
    Los pregones han sido fuente de inspiración a bastantes compositores musicales, sobre todo en Sudamérica. Uno de ellos; mi preferido, de singular belleza , mil veces versionado y, a cual mejor, me llegó de manos del cantautor cubano Pablo Milanés, llamado el Pregón de las Flores( Rafael Salazar) y dice así:
                                            Yo ya me voy con las flores 
                                             antes de que estén marchitas,
                                             las llevo de las mejores
                                             pa' las muchachas bonitas.
                                             Llevo rosas, llevo rosas para las mozas,
                                             margaritas, margaritas para las bonitas.
                                             Yo ya me voy con las flores,
                                            amarillas, rosaditas,
                                            de viejos ríos cantores
                                            cortadas de la orillita.
                                            Llevo rosas, llevo rosas para las mozas,
                                            amapolas, amapolas para las solas.
                                            Yo ya me voy con las flores
                                            antes de que estén marchitas,
                                            las llevo de las mejores
                                            pa' las muchachas bonitas.
                                            Yo ya me voy con las flores
                                            amarillas, rosaditas,
                                            de viejos ríos cantores
                                            cortadas de la orillita.
                                            Azahares, azahares quita pesares,
                                            llevo rosas, llevo rosas para las mozas.
                                            Yo ya me voy con las flores...
                                            http://youtu.be/9JIjWWY210o
                                           


domingo, 2 de junio de 2013

Religiosidad Popular.


Religiosidad Popular.
Antigua ermita de San Roque popularmente conocida por "El Calvario".


La religiosidad popular no es un hecho exclusivo de la religión cristiana, en todas las religiones existen expresiones más o menos simbólicas.
Desde muy antiguo el hombre ha adorado iconos que entendía podrían interceder en la salud, la naturaleza, la abundancia de alimentos. etc. Estos podían rendir tributo al fuego, la naturaleza, una pintura o una talla en hueso. La creación y la organización de la estructuras en las religiones va de la mano con la evolución del hombre.
 Los griegos influyeron bastante en la religión romana y esta última a su vez en la hispánica; adoraban a numerosos dioses; en pleno periodo de expansión del imperio se van a producir unos cambios religiosos y políticos importantes. El periodo de transición de la república a la dictadura imperial o alto imperio va coincidir con el final del culto politeísta y el inicio; con el nacimiento de Jesús, de una religión monoteísta. La cristiana.
 En la religión cristiana se considera que solo existe un solo Dios, esto no va resulta una traba a la hora de rendir culto a imágenes diferentes: objetos, Santos o Vírgenes, aunque todos relacionados con la vida y obra del creador. Los devotos achacan a estas imágenes cosas inexplicables sobrenaturales, como un manifiesto de amor de Dios hacia los seres humanos. La Virgen María, la madre de Dios es la santa más amada y a ella se le atribuyen más intercesiones en favor a las personas. Se le conoce por muchos nombres y es muy venerada.
A la hora de hablar de la religiosidad popular de este lado de la campiña cordobesa no deberíamos prescindir de ninguna etapa significativa de la historia, especialmente de las manifestaciones y creencias religiosas de otras civilizaciones. Sirva como ejemplo los resultados extraídos de varias campañas de excavaciones en el Santuario ibérico de Torreparedones donde se ha podido documentar el culto a una divinidad con poderes asociados a la cura de enfermedades. En Torreparedones se han hallado más de 350 exvotos con características comunes: figuras antropomórficas en su mayor parte femeninas, talladas en piedra caliza. También numerosos exvotos anatómicos, principalmente piernas o pies. Lo que demuestra una gran presencia de devotos que acudían a dar las gracias por los favores recibidos.
 Otros indicadores importantes en Castro del Rio del inmenso fervor religioso popular es el inicio en época bajo medieval de numerosas devociones y la construcción de numerosas ermitas.
 Una de ellas, la de San Roque, se construyó a las afueras de la población en la parte oriental, justo al lado del camino que nos lleva a Cañete. La devoción hacia este santo tiene su exponente en el S .XV y en esta población debió ser importante pues encontramos una obra arquitectónica civil con el mismo nombre. La fuente que se encontraba al pie de la muralla al lado de arco justo antes de entrar en la cuesta de lo Mesones (hoy podemos encontrar allí la oficina de gestión del agua). Su onomástica el 16 de agosto. Se tiene por el santo protector de la peste y de todas clases de epidemias. Perdió todo protagonismo en la localidad cuando la imagen de una Virgen hallada en un descampado; y, que se había depositado en su misma ermita, interfiriera ante la población y unas epidemias de cólera. Se le reconocen varios milagros.
 El hecho de que innumerables imágenes de la Virgen fueran ocultadas ante posibles profanaciones de los mahometanos es prueba de que la devoción mariana estaba generalizada por toda la Península antes del siglo VIII. Si no, nos explicaríamos otro modo más rápido para el crecimiento de la devoción a la Virgen.
 La Imagen de la Virgen recibe el nombre de los favores que ha demostrado pasando a llamarse Virgen de la Salud., registrándose a partir del siglo XVII un intenso fervor en la localidad. El aumento tan importante de devotos provoca que la ermita de San Roque se quede pequeña y se proyecte construir una nueva bajo la advocación de la Salud en el lugar donde según la historia apareció dicha imagen. Recordaremos que los hallazgos tan numerosos de imágenes de vírgenes presentan el mismo patrón, ocultaciones en los siglos VIII-IX para preservarlas de posibles profanaciones ante la invasión árabe que son encontradas por pastores o durante la faena agrícola.
 En la nueva iglesia se dedica el altar mayor a la titular y se construyen dos más el de San Sebastián y el de San Roque, en una pequeña urna encontramos también una imagen de San Miguel. Con el tiempo el culto a San Roque prácticamente desaparece.
 Un inventario de autor anónimo realizado en la primera mitad de los años treinta del siglo pasado (posiblemente un año antes del inicio de la guerra civil), nos da a conocer la inmensa gratitud que le profesan sus devotos.
 El ajuar que encontramos es variado, cuenta con una seria de piezas de sumo valor que paso a enumerar:
      2 Cálices de plata con sus patenas y cucharillas, 1Corona, cetro y rostrillo de plata sobredorada de la Virgen de la Salud, 1 Corona y zapatos de plata sobredorada del niño, 1 Corona, cetro, media luna y un rostrillo de amatistas y topacios,, 1 Corona y media luna de plata sobredorada, 1 Cruz de oro con esmeraldas, 1 Alfiler de oro con diamantes, 1 Alfiler de oro con perlas, 3 Pares de sarcillos de oro con esmeraldas, 1 Rosario granate engarzado en plata, 1 Rosario con siete dieses de perlas y cruz de esmeraldas, 1 Rosario con siete dieses de perlas engarzadas en oro, 1 Rosario engarzado en plata, 1 Roseta de oro con perlas, 1 Cruz de oro con perlas con cadena, 1 Cruz de oro y perlas pequeña, 1 Cruz lisa para el niño, 1 Collar de perlas gordas en 2 hilos , 8 Hilos de perlas medianos, 1 Collar de perlas,, 1 Joya de plata con perlas del niño, 30 Anillos de ellos (12 con esmeraldas, 1 con brillante, 9 con perlas y resto sin piedras),, 1 Cascabelada de plata, 1 Collar de topacios en blanco, 1 cruz de oro alemán con cadena, 2 Pulseras con 3 hilos de piedras blancas y verdes, 18 Rosarios engarzados de plata, 5 Rosario del niño, 1 Media luna de plata, 1 Corona de plata Roul, 1 Andas de plata Roul, 4 Jarrones de plata Meneses, 5 Hilos de perlas menudas, varias vestidos bordados en oro y plata. También encontramos 1 bastón y collar de San Roque.
 La Virgen de la Salud toma tanto protagonismo en la villa de Guadajoz que se erige como patrona, se declara alcaldesa perpetua, se le dedican ferias, procesiones, romerías, se Corona canónicamente y se fabrican miles de medallas con su imagen que cuelgan de lo cuellos de sus devotos, pero lo más importante de todo esto es que engendra valores espirituales, auténticos y profundos en el corazón de ellos.
 Diego L. Urbano Mármol.

viernes, 17 de mayo de 2013

El pedestal de Marimontes


Estela funeraria de Ategua(Antiguamente Ibérica a secas, hoy Tartésica)
 





El pedestal de Marimontes.

 

La excursión estaba organizada; ese mes  estaba resultando duro climatológicamente. Tan sólo me hacía falta lo más importante: la autorización de mi padre. El día elegido prometía ser húmedo, así que las trabas posibles por cuestiones laborales se disipaban. Lo otro... lo otro era lo más complicado. - ¿Cómo le explicaba  los motivos del viaje?-.

Era el más pequeño de tres hermanos, los mayores resultaban ser aplicados en los estudios.

-Si el niño no quiere estudiar tajo tiene, decía. ¡Como anillo al dedo le viene al nene el negocio! ¡No veis que no quiere…! y el maestro dice que listo es, pero vago y muy “despistao”, también.

Ahí erradicaba la otra cuestión, cómo convencer a mi progenitor de que iba a Córdoba solo;  bueno, solo no, con uno de mi edad, pero seguro que para él era igual; y a visitar un museo, un museo de piedras viejas. Cómo le hago  ver que eso era compatible con mi poco interés por el estudio de las matemáticas y la gramática. Susto, era lo que tenía; al final la cosa no resultó tan complicada. - ¡Pero nada de autoestop! Te vas en la catalana-.  Pienso que le daba igual qué clase de museo procedía a visitar. Me lo permitió, seguro, para que me fuese espabilando.

Mientras me iba escuché a mi madre decir: ¡Esas ideas  de las antigüedades se las mete Juan Mendoza-. Desde luego, el viejo funcionario de correos y heredero del Condado de la Palma, Juanito Mendoza, sabía del viaje.” Decía no poseer el título que le correspondía oficialmente por no tener dinero para apañar el papeleo”. Me había preparado en el reverso de una papeleta no utilizada de las elecciones recién celebradas de 1977 el nombre de algunas piezas arqueológicas procedentes de esta localidad, que por lo visto habían sido requisadas al Ayuntamiento por parte del personal del Museo Arqueológico Provincial. - El toro ibérico que hay en el patio de la iglesia no consiguieron llevárselo porque nos dio tiempo a ocultarlo- me explicaba sonriendo. Todas esas historias  policíacas no hacían sino ampliar el halo mágico creado en torno a algunas piezas.

-Tiene que estar el león de piedra en la segunda sala, una estatua de Venus en mármol y una lápida funeraria de color rosáceo en la tercera...- y no sé cuantas más cosas me apuntó.

Si no las ves pregunta al vigilante!. Pero a mí lo que verdaderamente me llamaba la atención era el pedestal de la sacerdotisa. -¿Preguntar? ¿qué voy a preguntar yo?- me decía para mis adentros.

A ver si se lo van a llevar a Madrid y les vamos a perder la pista!-

Juanito Mendoza,  “Conde de la Palma”, era un erudito de historia local; era capaz de  recitar los hechos ocurridos en la batalla de Munda al dedillo, tal y cómo lo escribió Menéndez  Pidal  en su Historia de España. Administraba una pequeña estantería de tres baldas situada en la biblioteca municipal, en ella cohabitaban 3000 años de historia; si contábamos un hacha de pedernal en el elenco, los años se multiplicaban.

 Nos adentramos en un laberinto de callejuelas sombrías. -¿Seguro que tú sabes?.-Si hombre, contestaba. Todo nos llamaba la atención. Mi amigo, sonriendo, decía: ¡No mires para todos los lados con tanto asombro, que se van a dar cuenta que somos de pueblo-, y después  soltaba una carcajada.

De repente, se hizo la luz; cuando salimos  a aquel espacio abierto. La plaza donde se encontraba el museo nos dejó perplejos; rociados por el suelo en el entorno de la puerta de entrada y en el jardincito existente delante del edificio: basas, trozos de grandes columnas y capiteles de mármol. Todo esto nos hacía vislumbrar lo que encontraríamos dentro.

Devorábamos con la mirada las primeras vitrinas. Nos decíamos de vez en cuando el uno al otro. -¡VVamos, que aún nos quedan un montón de salas!. Lo más importante para los dos era la época romana, aunque no nos mantuvimos despreocupados por las estatuas de animales de época Ibérica.

Yo iba obsesionado por un pedestal que algún día muy lejano había soportado la estatua de Rufina, aquella importante sacerdotisa que se había ganado el respeto de los habitantes de la antigua Osca y otras ciudades indígenas colindantes, tanto como para costearle un monumento que le haría perpetua  hasta nuestros tiempos

Le preguntaba yo a mi mentor por la estatua: ¿no se sabe, aun, nada de ella?¿No estaba al lado de él cuando apareció?—. Tan sólo se sabía que había sido encontrada en el paraje cercano, conocido por Ízcar, un siglo antes, que se trasladó a Castro y que se instaló a la entrada del pueblo como soporte de una gran Cruz de piedra. El monumento era conocido por  la cruz de Mari Montes.   " Si el pedestal me llenaba de  curiosidad, no lo era menos el nombre".

El museo  albergaba tantas cosas que a cada paso elegía una nueva pieza como la preferida.

En mis visitas posteriores ya no sentí  jamás la misma atracción por el pedestal; aunque siempre perdurará aquella  primera emoción en mi cabeza. La estela ibérica de Gamarrilla-Ategua se ganó todas mis atenciones, y la de mi mente. Un guerrero ibérico me  incitaba a imaginar gestas en este mundo  y en la inmensidad del extenso más allá.
Pedestal de Mari Montes.

Guerrero Íbero.
 

Caesar.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Bacalao Hortelano.




Esta entrada la voy a dedicar a la gastronomía Castreña de Semana Santa. Tratará sobre una receta creada por mi para el concurso gastronómico que se celebra en este pueblo unos días antes de la Semana de Pasión.
Es el segundo certamen que se organiza. El ingrediente y la base principal del plato a presentar es el Bacalao. Los dos años he participado; con platos diferentes, pero prácticamente con el mismo título. El Bacalao y la Huerta.


El año pasado realicé un plato con habitas, bacalao, chorizo y cabrillas(caracoles) todo revuelto bañado con crema de patata con un punto de albahaca. El plato me salió salado por dos motivos. El primero de ellos es que caí malo el día de antes con un virus estomacal y el segundo: porque utilicé un método antiguo; no el convencional con agua, para desalar el pescado, esta vez he ido a lo seguro.

Este año he quedado muy contento con el resultado de mi trabajo. También he utilizado productos de la huerta castreña. Uno de ellos muy valorado fuera de nuestra localidad. La fama, le viene de antaño cuando se utilizaba un truco; por cierto muy trabajoso para conseguir blancura y ternura, que era enterrándolos en la tierra. Así se conseguía fabulosos “Cardos”.
 Aunque hoy en día esta práctica esta casi perdida; hay quien lo hace para el consumo propio, se intentan conseguir la misma textura liándolos en bolsas de plástico.

Voy a colgar la ficha de elaboración que entregué al jurado por si alguien se atreve con él, puedo asegurar que esta riquísimo. Como este escrito; por adelantar tiempo lo efectué la noche de antes, no recogí algún detalle que manejé en la elaboración, los pondré al final.

Bacalao hortelano.




Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, hay un concurso gastronómico con bacalao y poseo unas hortalizas regaladas por un amigo hortelano, imagino cómo conjugar estos elementos quedando un plato único pero con personalidad de sabores de cada uno de los ingredientes.

Para ello vamos a coger el bacalao, un buen cardo de huerta y una calabaza.

Comenzamos limpiando el caldo y troceándolo; yo he decidido hacer trozos grandes para poder utilizarlos de lecho para los trozos de bacalao. Lo ponemos en la olla a vapor hasta que estén tiernos, los escurro y los reservo.

He cortado los trozos de bacalao y lo he puesto a desalar durante algo más de 48 horas cambiando el agua cada 8 horas más o menos.

He realizado una crema de calabaza haciendo un sofrito con un par de dientes de ajo y media cebolla, después lo he puesto a hervir con los trozos de calabaza. Cuando la calabaza está tierna se bate junto un chorreón de aceite de oliva, dos quesitos en porciones, una pizca de sal y pimienta. Reservamos.

Picamos cuatro dientes de ajo y un trozo de guindilla y lo doramos en una sartén con bastante aceite y apartamos cuando está en su punto. Echamos el bacalao a fuego mediano; antes lo hemos secado con una papel absorbente, moviendo ligeramente para extraerle la gelatina, cuando el bacalao está en su punto lo sacamos y aprovechamos la salsa para freír los trozos del cardo, una vez que el cardo ha cogido el punto y se ha mezclado con la salsa ya podemos montar el plato bañándolo con la crema de calabaza.

Ingredientes:

Trozos de lomo de bacalao.

Un cardo de Huerta.

Una calabaza.

6 dientes de ajo.

½ cebolla.

Aceite de Oliva Virgen Extra.

2 quesitos del Caserío.

Media Guindilla.

Una pizca de Sal

Una pizca de Pimienta.

Unas hojitas de perejil.

Un par de aceitunas negras.

La crema de calabaza la hice en Mycook (tipo thermomix) pero he obviado el método porque en definitiva con menor tiempo es como si se sofriera en una sartén, se cociera y triturara en una olla. 
El cardo "lo mareé" con un poco de Vino de Montilla-Moriles marca Ituci y unas hojas de laurel.
Para el año que viene tengo pensado hacer una receta indagando en la gastronomía antigua romana, con vino, hierbas y no sé. Una especie de Garum Castreño.



sábado, 2 de febrero de 2013

Una escultura de Antonio Cano en Castro del Río.


Hace unos días; inmerso en la investigación de un nuevo post y buscando un cuadro que debía estar por allí, visite el cementerio de nuestro pueblo; el cuadro en cuestión no lo encontré pero si material para esta entrada.

Me voy a basar; exclusivamente, en la parte artística que pueda resultar de las pesquisas realizadas sobre el autor de una de las tumbas existente en este campo santo.

Observando los detalles de uno de los mausoleos detecto que en la parte posterior está grabado el nombre del autor; como se sonaba me llamo más la atención, asi que me puse manos a la obra.
 

El panteón lo encontramos al entrar al segundo patio, el primero a la derecha. Esta  decorado con una escultura de mármol blanco de carrara que representa un Cristo  yacente de un gran realismo. Esta escultura realizada por el escultor granadino Antonio Cano Correa en  1943 obtuvo la Tercera Medalla en el concurso nacional de Bellas Artes en la modalidad de esculturas.
 
 

Antonio  Cano Correa nació en Guájar-Fargüit, Granada, el 4 de febrero de 1909. Tras una interesante estancia en el Madrid de la II República, obtuvo su título en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia. Después de la inauguración, en 1945, de su Alonso Cano, en la Plaza Arzobispal de Granada, obtuvo la cátedra de talla en la Escuela Superior de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla, donde ejerció su magisterio hasta su jubilación, en 1978.

 

Entre sus monumentos públicos, en Sevilla y su provincia, destacan: Alfonso X El Sabio, de la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, los relieves de la Portada de la Facultad de Derecho, las Muchachas al Sol, de la Glorieta de los Alféreces Provisionales y relieves y estatuas de la Iglesia de los Maristas de Sanlúcar la Mayor.
http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Cano_Correa
http://www.antoniocano.com/
 


 

domingo, 20 de enero de 2013

La ermita de la Virgen del Puerto.




Foto recopilada por Juaneles Pinillos.



Como ya dijimos en el post sobre la ermita de Santa Rita una de las demostraciones del fervor religioso que se vive en la villa de Castro del Río en época bajomedieval es la edificación de numerosas ermitas a diferentes advocaciones; tanto dentro del casco urbano como en los alrededores.  
Una de las construidas en el interior de la población es la ermita de la Virgen del Puerto, esta estaba situada al inicio de la calle corredera a mano izquierda (por debajo del antiguo edificio de correos) y se conservo hasta mediados de los 80; es posible que fuese la más antigua de ellas.
Según unos documentos estudiados por Juan Aranda sobre una solicitud a las autoridades eclesiásticas en 1591, pudiera ser que en el altar erigido para la imagen de la titular fuese ocupado por una imagen de la Virgen del Rosario en 1591 << en la peana del altar que aora es de Nuestra Señora del Rosario y antes era de nuestra Señora del Puerto para que yo  y los mios lo tubiesemos para nuestro entierro>>.
Pienso que al igual que la ermita de San Marcos  compartía advocación con Santa Rita, esta lo haría igual con la Virgen del Rosario en esa época, sin  llegar a cambiar el patrocinio de dicha iglesia; ya que en el catalogo anónimo realizado en los años treinta del siglo pasado antes del 1936  ya no se encuentra la del Rosario y  si  la imagen de la Virgen del Puerto en el altar principal.
No he encontrado noticias; ni escritas ni verbales, sobre que este pequeño templo fuese destruido o expoliado en los sucesos ocurridos durante la Guerra Civil. Esta pequeña iglesia mantuvo su estructura hasta su desaparición, siendo visible las hornacinas en las paredes aunque ya despojadas de decoración.  
En 1941 aún se encuentra operativa y en manos del estamento religioso. El alcalde Luis Fernández escribe al obispado sobre la conveniencia de buscar una solución al estado ruinoso de la iglesia de Madre de Dios ante la negativa de reconstrucción. Se plantea la idea de la demolición con el fin de  ensanchar la vía pública, justificando que es suficiente con los templos que existen  para satisfacer las necesidades religiosas del vecindario, entre ellas se encuentra la de La Virgen del Puerto.
 En contra  del derribo se encuentra el rector y cura ecónomo de la Asunción que presenta un informe a sus superiores defendiendo su restauración. Entre sus argumentos: que la Ermita de la Virgen del Puerto es sumamente reducida para suplir la destrucción del templo de Madre de Dios utilizada de auxiliar  a la parroquia del Carmen afectada frecuentemente por crecidas del Guadajoz.
Aunque aun se dispone del edificio posiblemente en esos años  ya estaría desmantelada; desconociendo a donde fueron a parar las imágenes y enseres. En 1946 con el inicio de la restauración de la Madre de Dios el recinto dejó de tener utilidad y se pondría a la venta.
La nave tenía una superficie de 17 metros de longitud por 6 de latitud; el techo era abovedado y estaba dotada de un pequeño campanario con tan solo una campana, la puerta de madera era de dos hojas.
Gozaba de tres altares:
1.- El mayor dedicado a Nuestra Señora del Puerto cuya imagen es de madera para vestir, tiene retablo de estilo Barroco.
2.- De San José. Está constituido por una hornacina y una imagen del titular y otra de San Antonio, ambas de vestir.
3.- De los Dolores. Una hornacina con dicha imagen, también es de vestir.
Además cuenta con un cuadro de lienzo con la imagen de Jesús crucificado y con bastantes objetos de cultos:
1.- Un cáliz, paterna y cucharita de plata.
2.- Corona de la Virgen de plata Meneses.
3.- Cáliz, paterna y cucharilla de metal.
4.-  Cuatro casullas.
5.- Lámparas de metal.
6.- Diez candeleros de metal
7.- Dos campanitas de bronce.